QUIENES SOMOS

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.

575711_596660277036726_99093523_nAl que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, Mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, A un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?

Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará?
Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. El Espíritu santo es vino nuevo que rompe los viejos odres del sectarismo Y de tiempo en tiempo Dios quebranta el tiempo de los hombres Porque las tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra Ya que es tiempo de partir a casa Y el Señor será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago; Y el Señor tocará trompeta, e irá entre torbellinos del austro.

Creemos que el pecado no se origino con el hombre, es por ello la reconciliación, de otra forma habríamos sido irreconciliables; las escrituras en el nuevo Testamento nos dicen: Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5.12). El pecado se origina antes del Edén, en la rebelión de Satanás, antes que el hombre fuera creado, es por ello que en Génesis en su primer capitulo dice:

En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas (Génesis 1:1, 2), como podemos ver que tanto la tierra como los cielos fueron creados por Dios, pero solo se dice que la tierra estaba en un caos total; en desorden y vacía ( esto quiere decir sin el reino de Dios), por causa de la rebelión, es por ello que Jesús estando aquí en la tierra enseña a sus discípulos a orar así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. La voluntad de Dios si se hacia en el cielo pero no en la tierra.

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